Publicado: 2 de Abril de 2019



2050 es la fecha que se ha marcado la Unión Europea para acabar con las emisiones de CO2 a la atmósfera convirtiéndose así en líder de la lucha contra el cambio climático. Bruselas aspira a reducir entre un 80% y un 100% las emisiones de gases de efecto invernadero, en línea con el Acuerdo de París, y así contribuir a controlar el aumento de la temperatura y mantenerlo por debajo de 2°C. En este sentido cabe señalar que en la reciente cumbre del clima de Katowice (Polonia) los países más desarrollados y los no desarrollados han intensificado las negociaciones para dar con la fórmula para fijar los objetivos concretos de cada país para evitar que la temperatura del planeta no suba por encima de los 1,5 grados.

Para alcanzar el objetivo 2050 queda mucho camino por recorrer. Por eso es de vital importancia trabajar en todos los frentes y, sobre todo, reducir las emisiones de los elementos más contaminantes como son las viviendas y los edificios, que causan el 56% de la contaminación; seguido de los coches (13%), los procesos productivos industriales (10%), el uso de la energía en la industria (7%) o en la agricultura (5%). Además, hay que tener en cuenta que el 5% de las emisiones las producen la generación y transporte de la energía, según datos de la AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente).

Urge legislar para garantizar en España la edificación energéticamente eficiente

Y es que proteger el medio ambiente es clave para nuestras vidas pues, según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 3 millones de muertes están relacionadas con la contaminación en el mundo y, concretamente en España, la contaminación atmosférica provoca más de 30.000 muertes prematuras cada año, según AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente).

Conscientes de la importancia de proteger el medio ambiente, desde PEP mantenemos un férreo compromiso con la promoción de edificación sostenible y apostamos por seguir el estándar Passivhaus, uno de los más exigentes del mundo en construcción energéticamente eficiente. En este sentido, el estándar Passivhaus no permite superar una demanda de energía de 15 Kwh/m2 año para calefacción o refrigeración, permitiendo un ahorro energético de hasta el 90% frente a un edificio convencional.

Torre de Bolueta, edificio de viviendas en Bilbao

Las construcciones pasivas han adquirido su principal compromiso con la sociedad, y es el de la reducción de emisiones contaminantes. Un edificio de oficinas de 1.500 m2 en la localidad de Sollana (Valencia), certificado bajo el estándar Passivhaus así lo corrobora. La estimación que se llevó a cabo demostró que, gracias a su modelo de construcción, se lanzan 10.000 kg menos de CO2 a la atmósfera cada año. En la actualidad hay más de 80.000 m2 certificados Passivhaus en nuestro país, gracias a los cuales se ha dejado de emitir el CO2 equivalente a lo absorbido por más de 54.000 árboles.

En materia de vivienda, la Unión Europea dictaminó la Directiva 2010/31 que exige a los estados miembros de la Unión que todos sus edificios públicos sean Edificios de Consumo Casi Nulo a partir del 31 de diciembre de 2018 y todos los edificios, sin excepción, lo sean a partir del 31 de diciembre de 2020. Por ello urge legislar para garantizar en España la edificación energéticamente eficiente.

En este sentido, actualmente se está elaborando en España el nuevo Código Técnico de la Edificación y desde PEP no aspiramos a que se adopten totalmente y per se los conceptos prestacionales del estándar Passivhaus para la construcción de ECCN, pero sí que los aproxime o, en cualquier caso, que no existan puntos de obstaculización o incompatibilidades directas entre ambos, a fin de permitir la aplicación del estándar en el proyecto, desarrollo y construcción de ECCN en España.

Se está trabajando en alcanzar los objetivos de 2050 pero todavía queda mucho camino por recorrer. Por eso es importante que tanto administraciones públicas como profesionales y usuarios se comprometan en construir un mundo más sostenible capaz de afrontar los retos del futuro en materia de medio ambiente porque, sin duda, afectará directamente a las vidas de todos.