Publicado: 27 de Noviembre de 2018

Un concurso busca prototipos de hogar asequibles, resistentes y capaces de desafiar el cambio climático en las regiones más vulnerables del planeta


Las ciudades tienen la oportunidad de adoptar mejores diseños de viviendas y mejorar la calidad de la construcción y la planificación para hacerlas más resilientes. Para ello, el Banco Mundial, la Build Academy, Airbnb y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación buscan profesionales de la construcción para diseñar hogares pequeños, sostenibles y rentables para personas que viven en áreas deprimidas capaces de reducir el riesgo de daños y permitir la rápida reconstrucción tras un desastre natural. El concurso, que cerrará inscripciones el próximo 30 de noviembre, desafía a arquitectos, ingenieros, diseñadores y trabajadores humanitarios a reposicionar las viviendas en el centro de las agendas de desarrollo y promover el diseño de viviendas resistentes, modulares, de bajo coste y sostenibles, que reduzcan los riesgos causados por los peligros naturales y el cambio climático.

"Desde 1990, los desastres naturales han afectado a un promedio de 217 millones de personas cada año. Cientos de inundaciones, tormentas, olas de calor y sequías han dejado alrededor de 606,000 fallecidos y 4,1 mil millones de heridos o personas sin hogar en todo el mundo desde 1995. Y, a menudo, los más pobres son los que más sufren por estas conmociones. Como arquitectos e ingenieros, podemos diseñar casas resistentes y sostenibles que reduzcan el riesgo de daños y permitan una rápida reconstrucción después de un desastre". Así, los cuatro organismos que impulsan este concurso piden a los arquitectos de todo el mundo que desarrollen diseños para casas resistentes, modulares y asequibles que cuesten menos de 10.000 dólares. 

Se espera que el diseño propuesto se construya rápidamente después de un desastre, promoviendo así el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 para asegurar que en 2030, todos tendremos acceso a una vivienda adecuada, segura y asequible, con servicios básicos, además de que se va a mejorar los barrios marginales.

El proyecto, apodado Resilient Homes Challenge, es un llamamiento a arquitectos y diseñadores para diseñar proyectos que miren más allá de los diseños de viviendas "totalmente prefabricadas" para permitir la incorporación de materiales de construcción locales. Además, las casas deben responder a tres escenarios distintos (contextos de terremotos y tormentas tropicales en islas; terremotos y deslizamientos de tierra en zonas de montaña y tierra adentro; y tormentas tropicales e inundaciones en áreas costeras).

Además, los diseños deberán incorporar aislamiento ante condiciones climáticas adversas, se prefiere la integración de tanques de almacenamiento para la recolección de agua de lluvia e inodoros que deben ser respetuosos con el medio ambiente, acoplados o separados. Por otro lado, el material de la carcasa debe ser incombustible o bien tratable para serlo.

Los proyectos, que se pueden presentar en equipo o a modo individual, recibirán la deliberación del jurado el próximo 14 de diciembre y los diseños ganadores se exhibirán en el Banco Mundial en Washington y en la sede de ONU-Hábitat en Nairobi, pudiendo recibir la financiación necesaria para diseñar viviendas resistentes y trabajos de reconstrucción que el Banco Mundial realiza en ciudades del sureste asiático o de África.