Mario Draghi ha terminado de golpe con los rumores de los últimos días que apuntaban a que el Banco Central Europeo (BCE) estaba preparando la retirada de los estímulos que están sosteniendo los mercados.

Ayer, el presidente de la máxima autoridad monetaria en la eurozona dejó claro que la recuperación económica sigue sujeta a una multitud de riesgos, lo que impide un fin inminente de las políticas expansivas.

De hecho, el BCE no hizo modificación alguna en las líneas maestras de su actual política monetaria, dejando los tipos de interés sin cambios (están en el 0,0%) y manteniendo el importe mensual de su programa de compra de activos inamovible en 80.000 millones de euros. Dos medidas que anunció en el pasado mes de marzo.

La noticia fue bien recibida por los inversores, que apostaron en la sesión de ayer tanto por la bolsa europea como por la renta fija (los bonos) y se convierte en un mensaje de tranquilidad para los hipotecados. Si se mantienen los estímulos del BCE, el euríbor seguirá estando en niveles históricamente bajos… Y ese es precisamente el mensaje que entendieron los analistas

“Draghi afirmó que en la reunión de ayer no se discutió ni ampliación ni reducción del QE (lo que el mercado ha bautizado como 'tapering'), aunque a la vez sugirió que prolongará el QE más allá de marzo de 2017 si es necesario, dado que el repunte de la inflación se debe fundamentalmente al efecto base del precio del crudo pero no se está apreciando una tendencia sostenida al alza en la inflación subyacente. Es previsible que la decisión se tome en diciembre, cuando el BCE ofrecerá también sus nuevas previsiones de crecimiento e inflación (incluyendo 2019)”, asegura Renta 4.

Para Link Securities, lo más destacado de la comparecencia de Draghi fueron estos mensajes: que en ningún momento el Consejo de Gobierno del BCE había analizado cuándo finalizar el programa de compra de activos en vigor; que los tipos de interés se mantendrán bajos durante mucho tiempo; que el programa de compra de activos no durará para siempre, pero que no finalizará de forma “brusca y que el BCE está dispuesto a adoptar nuevas medidas de política monetaria si el objetivo de inflación del 2% se resiste.

Teniendo en cuenta los argumentos de la autoridad monetaria, BNP Paribas Personal Investors, por su parte, no cree que en la última reunión del año haya grandes novedades, ni siquiera prevé cambios significativos a medio plazo. Todo lo contrario: opina que si el guardián del euro hace algún movimiento éste será para ampliar los estímulos.

Renta 4 también se mueve en esa línea y augura que, en la última reunión del año (que se celebrará el 8 de diciembre), el BCE podría “extender el QE en torno a seis meses, desde marzo 2017 hasta septiembre 2017, para lo cual deberá también explicar las herramientas que utilizará para solventar el problema de escasez de papel”.

Entre ellas estarían ampliar el tipo de activos que está comprando en el mercado, un aumento del límite actual de compra para cada emisor (es del 33% pero podría aumentar hasta el 50%) o reducir aún más la facilidad marginal de depósito (es decir, el tipo de interés que cobra a los bancos por guardar su liquidez en la caja fuerte del BCE, aunque esta medida podría presionar más al sector financiero).


Publicado: 22 de Octubre de 2016