Publicado: 3 de Diciembre de 2015

El Banco de España recibe cada día un volumen importante de reclamaciones de los ciudadanos. Cuando un cliente no consigue resolver su problema con la entidad, acude al regulador del sector en busca de ayuda y de protección frente al abuso que cree sufrir por parte de su banco.

Ese mismo proceso fue el que hicieron el año pasado casi 30.000 ciudadanos. Según la Memoria de Reclamaciones de 2014 que ha publicado el organismo presidido por Luis María Linde, “el año pasado se presentaron 29.528 quejas, lo que supone un descenso del 14,8% en relación con 2013, ejercicio en el que se registró el récord desde que el Banco de España presta este servicio a los ciudadanos. También se presentaron 54.986 consultas: 3.304 escritas y 51.682 telefónicas, con un incremento de un 19,5% en estas últimas”, asegura el regulador.

Del total de reclamaciones que recibió el regulador (esas 29.528), más de la mitad de ellas estuvieron vinculadas a las cláusulas suelo (15.595); es decir, a las cláusulas que han impuesto varias entidades a las hipotecas de los clientes que les impide poder beneficiarse de las bajadas del euríbor y pagar menos cuota cada mes.

Recordemos que de este indicador depende la inmensa mayoría de los préstamos hipotecarios formalizados en nuestro país y que actualmente se mueve en mínimos históricos, acercándose cada vez más al nivel del 0,0%.

En 2014, este fue el reparto de las reclamaciones por su tipología:

“Las operaciones de activo (préstamos y créditos) continúan siendo la principal causa de reclamación, con el 68,9% del total (el 52,8% corresponden a reclamaciones por “cláusulas suelo”) y en alza con respecto al año 2013. Las operaciones de pasivo (depósitos, cuentas corrientes…)  también aumentaron en 2014, hasta el 14,9% del total”, reconoce el Banco de España.

Así pues, de las 80 reclamaciones de los ciudadanos que recibió de media al día el Banco de España, al menos 42 estaban relacionadas con esta polémica cláusula que afecta a unas 300.000 familias.

A la espera de la sentencia europea

Además de los ciudadanos afectados, la justicia lleva poniendo en tela de juicio esta cláusula desde hace más de dos años.

El Tribunal Supremo ya declaró nulas a muchas de ellas en mayo de 2013 (las que no se ajustaban a los criterios de transparencia), mientras que en marzo de este año otra sentencia aplicaba la devolución de las cuantías abonadas de más por los afectados desde 2013, coincidiendo con la primera resolución. Muchos bufetes y jueces creen que la devolución del dinero debería afectar a toda la cantidad extra que han pagado los hipotecados.

El caso de estas cláusulas hipotecarias abusivas ha traspasado las fronteras españolas y ha llegado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que deberá decidir si los afectados recuperarán el dinero pagado de más desde 2013 o con carácter retroactivo, como han propuesto los abogados de la Comisión Europea.