La agenda de los políticos echó humo en la recta final de Marzo, cuando se lanzaron a una carrera por la inauguración de carreteras, hospitales ó centros culturales ante los comicios de este año. Las medidas asociadas a periodos electorales -desde el aumento del gasto público hasta la rebaja de impuestos- mereció un aviso de la Comunidad Europea, que temen que pongan en riesgo la reducción del déficit. Para las constructoras, esas obras contratadas el año pasado fueron un alivio en época de austeridad. El sector prevé, no obstante, que la salida de la recesión llegue con el tirón de la vivienda.

Tras permanecer siete años varadas, las grúas han vuelto a las ciudades. Sólo regresan a las zonas que han podido zafarse del stock que dejó la burbuja inmobiliaria, sobre todo en Madrid y Barcelona, sus áreas metropolitanas y algunas zonas de la costa, donde los extranjeros han ido comprando casas a precios de gangas.

Ese arranque es suficiente para que tanto el Gobierno como desde el sector se confíe en que por primera vez en ocho años la construcción contribuya al crecimiento económico.

Publicado: 15 de Abril de 2015